Érase una pareja en la que él había quedado ciego y todo había cambiado desde entonces.
Se había convertido en una persona fria, reservada, callada que en cada oportunidad que se
le presentara descargaba todo su odio hacia su esposa.
Su esposa buscaba cariño y todo lo que su esposo ciego ya no le podía ofrecer lo
encontró en el hermano de su esposo.
Este la compadecía, animaba y poco a poco se fueron tomando cariño.
Esto provocó que se amaran en un tiempo después a pesar de que ese amor no podía ser
por obvias razones.
Todos los días la esposa se sentaba en el sillón y el hermano la acariciaba empezando
Todos los días la esposa se sentaba en el sillón y el hermano la acariciaba empezando
del cabello y tocando cada parte de su rostro deteniéndose en sus labios. Pese a la ceguera
del hombre, la esposa sentía un raro temar, como si él pudiera mirarla.
Al final del cuento ,cuando por fin sirve el café, explica el narrador que cada día colocaba la
esposa tres pocillos de diferente color y los iba rotando conforme pasaban los días. Al finalizar
la historia el esposo le dice a su mujer: "no querida, hoy quiero tomar en el pocillo rojo".
Link para leer el texto :http://www.literatura.us/benedetti/pocillos.html






1 comentarios:
Realmente me encantó! Te felicito Matias, buen titulo y lindo contenido!
Nos vemos :D
Publicar un comentario